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Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca Çxhab Wala Kiwe, Territorio del gran pueblo

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C.R.I.C

Consejo Regional Indígena del Cauca

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Biblioteca Digital

Esta Biblioteca digital es una recopilación de los libros propios que sirve a la comunidad en general para conocer del pueblo nasa

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siempre estara encorasones

TERRITORIALIDAD ANCESTRAL

Nasa’ Kiwe Ûusa’s Ji’pha. El nasa tiene pensamiento territorial.

Nasacxa Sxab Wesa’s Kiwate Uhwa’ja. El nasa tiene que ligar o sembrar el cordón umbilical en la Madre Tierra.

Nasa We’pete Ya’kanesuwa’sa. El nasa tiene que potencializarse en los páramos sagrados.

Nasa Luucxa Ya’ Kanesu’hnxi Walawasata. Los niños y niñas tienen que tener la fuerza del oso, el tigre y el cóndor, la inteligencia del colibrí, la armonía de la yerba alegre y las habilidades del venado, la perdiz y el armadillo.   

El pueblo nasa retoma y revitaliza su Plan de Vida a partir de la propia Ley de origen según su cosmovisión y de esta manera reconstruye y proyecta su autodeterminación territorial en el Suroccidente colombiano debido a que somos hijos de Uma (tierra) y Tay, Sek (sol), fruto de la energía positiva y negativa de los Nej (espíritu mayor) que, junto con los nutrientes que nos brindó Uma, Yu, más la energía del sol y los demás planetas, nos engendró en la vida, al igual que a los demás seres vivos que hay en el planeta.

Según la cosmovisión, el territorio ancestral existe desde la creación de la vida integral; por eso en el idioma propio decimos nasa kiwe (territorio vivo). Allí se encuentra el origen del ser nasa, transcrito por nuestros ancestros a través de nuestra cosmoacción y nuestros rituales, mitos, leyendas, cuentos y escritos. En las artesanías y en los sitios sagrados existen huellas que indican que el territorio es nuestro. Debido al saqueo realizado por españoles y colonos, hoy muchos de esos testimonios se encuentran en museos (cadenas, anillos, narigueras, manillas, sepulcros en madera o piedra, pretroglifos…). Los caminos ancestrales mitificados, los nombres de ciudades derivados de nuestra lengua, el nasa yuwe, y todas esas prácticas ancestrales hacen parte de nuestra identidad territorial como pueblo nasa, en concordancia con lo expresado por Héctor Mondragón, quien afirma que Santander de Quilichao deriva su nombre del cacique indígena Quilichao y la población de Tuluá proviene de la transformación de las palabras tul y wala, que en nasa yuwe significa huerta grande.

Los estudios arqueológicos fundamentan la realidad territorial de los pueblos originarios, tal como lo demostró el estudio realizado en el Cerro La Teta, ubicado en el Municipio de Buenos Aires (Cauca), a principios de la década de los 90. Al presentarse el litigio entre comunidades nasa y líderes afro -estos últimos auspiciados por Bancolombia-, la familia Bilinski -dueños en ese momento- les apoyaron con la promesa de que les fuera vendido el derecho. En este litigio la comunidad afro argumentó tener más derecho a la reserva minera de oro, dado que llevaban en el territorio más de 350 años haciendo explotación minera. Los resultados del estudio técnico y científico sobre el sitio sagrado Cerro La teta arrojaron evidencia indígena, ejemplo de ello es que, al analizar los denominados petroglifos, se encontró que los nasa estamos en este territorio desde hace más de 12.000 años. De esta manera se obtuvo el reconocimiento de la zona minera indígena sobre una porción del cerro. Las comunidades indígenas, en consideración con las familias afro, las cuales generaba su sostenimiento de la explotación minera, respetaron el derecho afro, permitiendo el usufructo de una parte del cerro, dado que no les fue entregado ningún documento por parte del gobierno nacional. 

EL TERRITORIO ANCESTRAL

El territorio ancestral del pueblo nasa es amplio. Los nasa nos hemos encontrado dispersos desde el valle del Cacique Pubenza -parte de lo que conocemos hoy como la ciudad de Popayán- hasta la actual Tuluá, al norte del Departamento del Valle, sobre todo por la cuenca del río Cauca y las partes altas de las cordilleras occidental y central. Los caminos ancestrales así lo demuestran, puesto que desde Toribío y Jambaló (por el páramo de Agua Blanca, en el Resguardo de Tacueyó, por el páramo de Santo Domingo y por el resguardo de Pitayó, en Jambaló) se transitaba hacia la cuenca del río Magdalena a través de los actuales departamentos del Cauca, Valle, Huila y Tolima. Partiendo del hoy llamado Macizo colombiano se llegaba a la Amazonía, a los actuales departamentos del Caquetá y Putumayo. Las vías fluviales, como la cuenca del río Palo, constituían también caminos ancestrales. Por la cuenca de ese río se llegaba hasta la actual población de Timba, y de allí se tomaba el camino ancestral hasta llegar a la región del Naya.

También lo comprobamos al analizar la normatividad cumplida en la realización de los rituales culturales: las comunidades de este territorio -ancestralmente y hasta nuestros días-, vamos a sitios sagrados como los cerros (farallones de Cali, Cerro Azul, Cerro de Munchique-El Tambo), las lagunas (Páez, Juan Tama), los páramos (Santo Domingo), y los nevados, entre otros, para comunicarnos con nuestros ancestros, los caciques que habitan en estos espacios sagrados, buscando contentar y equilibrar los espíritus de acuerdo a nuestra cosmovisión.

El conocimiento y la vivencia del territorio se recrean a través de las recomendaciones de nuestros ancestros. Así, una parte fundamental de la educación propia la constituyen las normas y orientaciones. Ejemplo de ello es qué hacer y cómo atravesar los páramos: cuando se recorren estos, da mucho sueño y uno no debe dormirse, ya que se queda allí para siempre; además, al emprender un camino por un lugar desolado, se debe realizar el ritual correspondiente, de manera que el duende no lo vaya a embolatar a uno. Otros ejemplos, que comentaban nuestros ancestros, están relacionado con la Amazonía: a los arboles grandes caídos en medio de la selva no se les debe buscar la punta, se debe pasar por el centro, ya que puede ser una culebra muy grande que de frente se traga a la persona; si se iba a pescar al río grande y le daba sueño, no había que dormir porque era la propia culebra (la anaconda) la que lo estaba adormeciendo para tragárselo. Entre otras prácticas está la costumbre de que un nasa no debe buscar mujer en la parte fría, sino en un clima cálido; de esta manera se garantizaba la alimentación variada para todas las familias.

Según Alcibíades Escué, nasa estudioso del derecho indígena, con la guerra que llevó a cabo la Cacica Gaitana se ganó el derecho a la preexistencia frente al gobierno español. Por tal motivo, cuando Manuel de Quilo Ciclos y Juan Tama de la Estrella fueron a Quito, los españoles los recibieron como al gobierno de los nasa, con todos los protocolos con que se recibía a un gobernante de otro país. Por ello también, el pueblo nasa de Toribio no aceptó la reestructuración de los resguardos propuesta por el gobierno colombiano a través del INCODER, ya que se pretendía dar un nuevo título, perdiéndose el derecho de territorio aborigen, pasando a ser derecho adquirido por el gobierno nacional, en el que se niega el derecho sobre el subsuelo, mientras que el derecho del territorio ancestral o derecho de preexistencia es integral.

El derecho adquirido para el pueblo nasa se inicia con Simón Bolívar. Cuando se obtuvo la independencia, Bolívar emitió como presidente un decreto que autorizaba la devolución de todas las tierras de los resguardos a los pueblos originarios, en el caso de los nasa, por haberle ayudado en la guerra de independencia en varias batallas en los departamentos de Cauca y Nariño. Podríamos decir que este derecho se obtuvo debido a la lucha que realizaron nuestros antepasados en la guerra con Bolívar en busca de la independencia. En adelante se han adquirido otros derechos como fruto de movilizaciones, e incluso por la vía de los hechos y acuerdos.

Entre los derechos adquiridos se cuenta con la Ley 89 de 1890, todavía vigente. A pesar de su lenguaje despectivo, permite sustentar el ejercicio de la autonomía. Se cuenta así mismo con la Ley 44 de 1990 como un derecho especial: dicha ley determina el no pago de impuesto predial, al igual que el no pago de servicio militar por parte de las comunidades organizadas dentro de la propiedad colectiva bajo el aval de la autoridad del cabildo respectivo, entre otras cuestiones.

Los derechos fundamentales se han logrado a través de la gestión política realizada por líderes de la organización indígena, pensando en nuestras futuras generaciones, en los niveles endógeno, nacional e internacional. En lo endógeno, mediante el fortalecimiento de la identidad, la gobernabilidad propia y la participación comunitaria, la cual permitió conformar mesas de trabajo para la creación de propuestas desde el sentir de la comunidad a la Asamblea Nacional Constituye, en alianza con organizaciones sociales; a nivel nacional, logrando plasmar en la Carta Política de 1991 todos los artículos que reconocen los derechos que tenemos como pueblo en ejercicio de nuestra autodeterminación a través del Plan de Vida, además de diálogos y acuerdos informales basados en el derecho consuetudinario como exigencia de respeto a los derechos del pueblo Nasa por parte de diferentes grupos armados.

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  • Hace 36 años, del 8 al 12 de septiembre de 1980, nació "Proyecto Nasa", en la empresa comunitaria Santa Rita, Resguardo de San Francisco, Municipio de Toribío – Cauca.

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